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Análisis / Campeonato de Europa (y III): visitas de extremos




Seguimos analizando los rivales de los Leones en este Europeo con las visitas que recibiremos en febrero y marzo. España solo jugará dos partidos del Campeonato de Europa como local, ambos en Madrid. Y, curiosamente, los dos equipos visitantes son el vigente campeón y el recién ascendido. Tanto Georgia como Portugal llegan en momentos de cambios obligatorios, aunque propiciados por eventos bien distintos.


La clara favorita. Tras su paso por el Mundial de Japón, Georgia es, junto con Rusia, la selección que llega en mejor forma teóricamente o, por lo menos, la que más partidos de entidad a jugado desde marzo hasta hoy. Gales, Australia, Fiyi y Uruguay conformaron, junto con los Lelos, el grupo mundialista que más igualdad ha deparado entre los que luchaban por la clasificación directa a Francia 2023. Al final, los bonus fueron decisivos y el gato se lo llevó al agua Fiyi, que derrotó en el partido clave a Georgia por 10-45, que había antes hecho lo propio contra una Uruguay que días antes había ganado, sorprendentemente, a Fiyi. Además, al final de enero, Georgia XV habrá jugado dos encuentros contra Jaguares en Argentina (el primero de ellos, el pasado 17 de enero, con derrota por 66-3). Ante la salida de Milton Haig, Besik Khamashuridze se ha encargado de este combinado georgiano con jugadores de la Didi 10 y capitaneado por Anton Peikrishvili, con experiencia mundialista, y puede servir de cantera para que algunos recambios en los Lelos lleguen con rodaje previo al Europeo.

La cuarta posición en el grupo del Mundial obliga a Georgia a luchar por la clasificación mundialista de 2023, previsiblemente, en las eliminatorias europeas. Aun con un par de Campeonatos de Europa por delante hasta que esto suceda, los Lelos se han visto obligados a replantearse su estrategia. Más allá de su participación anual en el Europeo, han firmado un acuerdo de colaboración con la federación sudafricana -con la mediación de World Rugby- por los próximos once años que les llevará, entre otros puntos, a jugar en verano contra los actuales campeones del mundo y a contar con una franquicia en la Currie Cup. 

Con todo esto, no es descabellado decir que España es un partido más en la carrera georgiana por consolidarse en los puestos altos de los tier 2, sensación muy distinta a la que nos causa su visita a Madrid. Para los Leones, Georgia ha sustituido a Rumanía como principal partido de la temporada regular. Una victoria española frente a Georgia supondrá una buena dosis de moral de cara a los tres partidos restantes del Europeo, pero también de cara al ranquin y a perfilarse como candidato a un mejor calendario estival y otoñal de World Rugby.


Los Lobos regresan a la máxima competición europea a la que, como al resto de participantes, se les permite llegar. Tras un paso por el infierno del Trophy, al que descendieron en 2016, Portugal llega al Europeo con la fuerza propia de una catarsis que ha durado demasiado. Su victoria en la promoción del año pasado frente a Alemania por 32-37 en Frankfurt dejó patente tanto el ascenso de los portugueses como la decadencia de los alemanes, llamados hace poco más de un año a ser mundialistas a través de la repesca y condenados esta temporada a jugar contra Lituania o Suiza, entre otros. 

El cambio de estatus de Portugal quedó refrendado con la contratación en junio del ex internacional francés Patrice Lagisquet, hombre con experiencia en formación dentro de la selección francesa y que accede a su primer cargo como seleccionador nacional absoluto. Hasta la fecha, además de la citada eliminatoria, Portugal ha disfrutado de dos test match el pasado noviembre: contra la emergente Brasil, contra la que perdió por un margen muy escaso (26-24), y contra Chile (18-23) que, si bien aclaran poco, pueden servir como punto de partida de cómo Lagisquet pretende afrontar su primera competición oficial al mando de Portugal. 

Otro factor importante es el flujo de jugadores juveniles hacia el equipo absoluto. Tras un excepcional Trofeo Mundial Juvenil, que les dejó a las puertas del ascenso al Campeonato Mundial de la categoría tras perder en la final contra Japón (35-34), varios han sido los jugadores que, como Rafaelle Storti, han ido contando en los planes de la absoluta. En este particular, la selección lusa está experimentando una situación similar a la española, en la que varios de los efectivos más jóvenes de la cantera comienzan a posicionarse como piezas claves de futuro. 

Foto: Domingo Torres Ortiz

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