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Uruguay y Portugal redefinen el tier 2 al mundo con España fuera de plano


Con el final de la fase regular de la Copa del Mundo de Francia, hay una cosa clara: la actuación de varios tier 2 hasta ahora desconocidos para el gran público anglosajón han redefinido el concepto de tier 2, un espacio en el que se solapan actualmente diversas categorías y que Uruguay y Portugal, con sus actuaciones, han redefinido con nuevas categorías. Pero la clave de este cambio no radica solo en la actuación, sino, primordialmente, en el hecho previo de jugar el Mundial. La presencia, la imagen, el hecho institucional de estar ahí y la representación: esos elementos.

Y es que las cinco primeras jornadas han consolidado una nueva realidad de los tier 2, ese ecosistema que, precisamente por ser un cajón de sastre, se presentaba como tal y se configura ahora como algo bien distinto. Si del total de nueve selecciones mundialistas tier 2 tuviésemos que segmentarlas antes del Mundial, posiblemente estaríamos de acuerdo en poner a Georgia, Samoa, Tonga y Fiyi en un escalón superior (incluso situando a los melanesios un paso por delante de los polinesios), mientras que Uruguay y Portugal estarían en un segundo estadio, con Chile, Namibia y Rumanía en un tercer escalón.

Ahora, la percepción es bien distinta. El mundo ha descubierto y celebra un rugby raro, extraño, que es capaz de ganar partidos con estilo y poniendo las cosas difíciles. Todo el mundo habla y se maravilla de que equipos desconocidos hayan sido capaces de atraer la atención. Pero, de todos ellos, sobre todo, Uruguay y Portugal son los que han cambiado la percepción y el panorama.  

Ignacio Chans, periodista uruguayo de El Observador y referencia en la cobertura del Mundial de Uruguay, subraya precisamente la importancia del escenario: "El partido que tuvo Uruguay contra Francia y momentos del de Nueva Zelanda e Italia fueron una buena manera para ser considerados". La condición de desconocidos para un público que sabe de la existencia del rugby en islas enanas, pero no del rugby fuera del espacio tradicional, les ha permitido actualizar un espacio en un entorno muy efectivo y efectista. 

No será descabellado pues actualizar esa segmentación anterior y decir que Uruguay y Portugal han accedido al club de tier 2 consolidados, un grupo conformado por aquellos equipos cuyas victorias se considerarían sorpresa, pero no tanto, y en el que también se mantendría Georgia, mientras que Chile habría accedido a un nivel de tier 2 normal, y que Rumanía y Namibia se habrían quedado, si no bajado, en su peldaño previo al Mundial. 

Aun así, Chans apunta con Uruguay a un criterio de momento que puede darnos pistas de la importancia que tiene la Copa del Mundo, pero la todavía mayor importancia de lo que ocurre entre medias: "Creo que Uruguay se acercó a ese escalón, pero todavía tiene que ratificarlo contra esos equipos especialmente o contra Italia, que está ahí en el límite entre las dos primeras categorías, lo cual no es fácil porque una cosa es el Mundial y otra cosa son las ventanas y la disponibilidad de los jugadores. Uruguay en estos cuatro años nunca jugó con todo su equipo y por eso es muy relativo evaluar a equipos tier 2 por los resultados fuera de una Copa del Mundo: se puede hacer por su actuación contra Francia e Italia, pero tienen que ganar a Italia".

Portugal afronta igualmente ese dilema. Francisco Isaac, habitual creador de contenidos para Rugby Europe y medios portugueses, lo lleva también al campo más allá del temporal, incidiendo en la importancia de otro tipo de continuidad: la deportiva. "Si Portugal continúa encontrando jugadores de esta calidad y apostando fuertemente por los jóvenes y con una mejor estructura, está claro que sí, que estaremos en este grupo. El nuevo entrenador será también importante, y es imprescindible que tenga las mismas características que Lagisquet"

 



Uruguay llegó a un Mundial muy distinto del de Portugal. Los Teros ganaron con contundencia su clasificatorio y enfrente tuvieron un grupo con tres tier 1 de los que dos son todavía grandes favoritos. Portugal, por el contrario, quedó penúltima del clasificatorio. Los despachos le dieron la oportunidad de recuperar lo que deportivamente no consiguieron de primeras en el campo accediendo a una repesca que, entonces sí, ganó, para llegar al grupo más parejo, quizá por ser el único con dos tier 1. Sin embargo, esta diferencia de hechos no anula la cuestión que trato, que es la haber rentabilizado la percepción de una gran participación mundialista

A nadie le importa si Portugal llegó de rebote o si Uruguay dejó en la cuneta a Canadá y EE.UU. No. Seamos sinceros, a nadie fuera de la comunidad tier 2 le importaba Portugal o Uruguay, directamente; no hablemos ya de que se enterasen que había clasificatorios. Pero la resolución está ahí, y ambos equipos han maravillado, cada uno con sus estilo, validando dos modelos antagonistas (nacidos y nacionalizados) para la construcción de una reivindicación de los tier 2 más que necesaria. Y esa construcción a futuro se antoja, no obstante, complicada

Ignacio Chans añade algo de pesimismo estructural a lo logrado en este sentido: "Uruguay ha sido reconocida, por lo que se ha dicho y por lo que se ha escrito, pero la categoría que termina valiendo viene dada por la inversión y la competencia; el nivel de apoyo se verá en los próximos años". Esa misma preocupación parece estar latente en Portugal. Francisco Isaac alude a que "de momento, la atención que estamos recibiendo es por el Mundial. El rugby portugués está haciéndose notar dentro, y traerá nuevos niños y niñas para el rugby, pero... ¿qué sucederá cuándo pase todo el ruido del Mundial?".

Y es que el post-Mundial es un tiempo complicado. En cada Copa del Mundo ha habido equipos revelación y, la mayoría, han caído en el olvido tras no saber gestionar la posibilidad del tren mundialista. Le ocurrió a España en 1999, y a Portugal en su primera aparición. Isaac apunta a esa segunda oportunidad que sí que han tenido Os Lobos: "Si Portugal hace lo mismo que en 2007, estará ayudando a aquellos que piensan que el rugby hay que reducirlo".

¿Y, entonces, España dónde queda? No vamos a descubrir la pólvora diciendo que España ha quedado fuera de una ecuación de percepción y reconocimiento y que ha salido malparada de un Mundial que, si bien lo estaba jugando pasivamente, ha repercutido de manera negativa en sus intereses. No jugar un Mundial es no tener exposición, ni siquiera tener la oportunidad de triunfar o de hacer el ridículo. El circo que ha posicionado a Chile y que ha encumbrado a Uruguay y Portugal no sabe de España.

Ignacio Chans no es tan pesimista como yo en ese sentido: "A España le va a costar más, pero creo que va a tener competencia. 2024 y 2025 van a ser unos años de transición, y quizás por Portugal pueda conseguir algún test contra tier 1 por lo mostrado en el Mundial, pero en España también tiene trabaja bien y debería tener partidos buenos de manera más habitual". Isaac, apuntando quizá a esa mayor rivalidad, afirma que "la exposición mediática puede crear una diferencia, especialmente con Uruguay, aunque España sigue teniendo buenos números e interés internacional."

No jugar el Mundial ha sido tan nefasto como que nuestros vecinos de tier lo hayan hecho estupendamente. La gente hablará por unos días de Uruguay y de Portugal, de Fiyi en cuartos, del robo a Samoa a mano armada y de mil historias de hadas en las que la España de ahora no tiene cabida. "España, por lo que todos sabemos, se quedó afuera y estoy seguro de que hubiese estado un escalón más arriba (de la escala que propones), pero esa eliminación le obliga a empezar desde ese lugar que que indicas los próximos cuatro años", apunta Chans.

Y es que esos cuentos que han puesto sobre la mesa que otro rugby existe se han firmado con nombres y apellidos, y nosotros, me temo no estamos ahora entre ellos. La esperanza recaerá, precisamente, en rescatar nuestras reivindicaciones junto con Canadá y EE.UU., dos naciones muy distintas en su complejidad: la primera, con tradición; la segunda, con dinero. Posiblemente ahí esté la cuerda que nos saque de ese ostracismo post-Mundial. Hasta 2026, cuando la Liga Mundial asesine a todas las hadas.


Texto: Álvaro de Benito / Fotografía: FPR/WR (1), Sudamérica Rugby (2)




1 comentario:

  1. Estando de acuerdo con las valoraciones realizadas respecto a las selecciones de Tier 2 y sus prestaciones en el mundial. Respecto a la situación de la selección española respecto a este mundial creo que habría que matizar y no ser tan pesimista.
    En primer lugar, podríamos adivinar que habría hecho la selección si hubiera estado en dicho mundial. De primeras somos superiores a Chile y Namibia; por ranking de World Rugby y por los últimos partidos jugados. Viendo el desempeño de Rumania, creo que también podemos ser superiores. A Uruguay también les hemos ganado en aquella visita a equipos sudamericanos, cuando ganamos a la ya citada Uruguay, Chile y Brasil. Está claro que Georgia tiene mucho nivel para nosotros. Pero en el caso de Portugal, si recordamos; les ganamos los partidos del ECR y en el último partido les aguantamos el primer tiempo (es cierto que en el segundo nos superaron con contundencia), pero si lo ponemos en contexto, esta España estaba en fase de renovación con muchos jugadores de los que habían quedado segundos en el ECR retirados y además Portugal llegaba en fase ascendente para el mundial, habiendo eliminado a USA. Aparte del comportamiento totalmente antideportivo de los seleccionados lusos al final de ese partido, encarándose con los jugadores españoles por "haber hecho trampas en la clasificación". Si algo tiene el rugby deberían ser valores y en este caso el combinado portugués dio una imagen penosa y lamentable, indigna de este deporte.
    Respecto al porqué España no está en este mundial, ya se ha hablado mucho y bien en este blog, por lo que no hay nada más que decir. Pero sí, puntualizar deportivamente. Si mal no recuerdo, Van der Bergh, jugó en el ECR no más de 15 minutos; encima en los partidos contra Paises Bajos que ganamos de paliza en ambos. Quiero decir que deportivamente España podría haber hecho un digno papel en este mundial.
    Sólo nos queda el futuro, esperar que todo se vaya haciendo bien y que podamos leer en un artículo de este blog dentro de 4 años, alabando el juego de nuestra selección.

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